Un informe de Estudios Energéticos muestra que las transferencias estatales al sector crecieron casi un 80% en los primeros seis meses del año, impulsadas por el mayor costo del GNL y cambios en el mercado eléctrico. El escenario plantea desafíos para la sostenibilidad fiscal y la competitividad de la economía.
Los subsidios energéticos en Argentina registraron un aumento del 79,7% durante el primer semestre de 2026, alcanzando los USD 2.156 millones. El crecimiento estuvo impulsado por el mayor costo del gas natural licuado (GNL) y por cambios regulatorios en el mercado eléctrico que encarecieron la generación térmica.
En junio se registró el salto más significativo: un incremento del 58% frente a mayo y del 176% en comparación con junio de 2025.
En este sentido, CAMMESA concentró la mayor parte de las transferencias, con USD 1.566 millones, mientras que ENARSA recibió USD 380 millones en enero y junio.
El informe destaca que, ante la falta de obras de transporte de gas, fue necesario recurrir a importaciones de GNL en un contexto de aumento de los precios internacionales de ese combustible. Según el informe, esos valores subieron un 28,4% como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.
Otra de las claves que explica el aumento de los subsidios es la Resolución 400/2025 que habilitó a los generadores térmicos a aplicar un adicional de hasta 25% sobre los precios de referencia, elevando los costos de generación.
El impacto más fuerte se registró en el precio spot, que afecta directamente a los grandes usuarios industriales. Este segmento depende en un 89,2% de la generación térmica.
El informe destaca que la construcción del ex gasoducto Néstor Kirchner, rebautizado como gasoducto Perito Moreno y ejecutado entre 2022 y 2023, permitió revertir la posición importadora de la Argentina y mejorar su desempeño exportador en materia de gas natural.
Sin embargo, la falta de nuevas obras públicas durante la actual gestión implicó un mayor requerimiento de divisas para la compra de gas natural licuado (GNL), en un contexto de aumento del 28,4% en los precios internacionales de ese combustible. Pese al crecimiento de las exportaciones en volumen, durante el primer semestre se perdió el superávit energético alcanzado en años anteriores.
Impacto y desafíos
El incremento de los subsidios refleja las tensiones que atraviesa el sistema energético argentino: mayores costos de importación de GNL, dependencia de combustibles líquidos y ajustes tarifarios que impactan en los hogares. El escenario plantea desafíos para la sostenibilidad fiscal y la competitividad de la economía, en un contexto de transición energética y necesidad de nuevas inversiones en infraestructura.





