El Puerto de San Antonio Este completó la operación del Turbo S mucho antes de los seis días previstos inicialmente. Con los dos primeros embarques ya recibió 6.827 tubos para el San Matías Pipeline y el cronograma continuará con nuevos buques el 2 y el 10 de octubre. A fines de septiembre comenzará el traslado de los caños hacia los sectores próximos a la traza del gasoducto.
El movimiento energético en el Puerto de San Antonio Este empieza a tomar una escala cada vez mayor. La descarga de los 3.340 caños transportados desde India por el buque Turbo S fue completada en apenas 53 horas, muy por debajo de los aproximadamente seis días que habían sido calculados inicialmente para desarrollar la operación.
Los tubos, de 36 pulgadas de diámetro, serán utilizados para construir el San Matías Pipeline, el gasoducto dedicado que conectará la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina y permitirá abastecer al proyecto de exportación de Gas Natural Licuado de Southern Energy en el Golfo San Matías.
Energía 360 había informado el arribo del Turbo S y el comienzo de la descarga. En aquel momento, la programación contemplaba alrededor de seis días de trabajo. Finalmente, la operación pudo resolverse en poco más de dos jornadas, en una terminal que viene adaptando su infraestructura para responder al fuerte incremento de cargas asociadas a los nuevos proyectos energéticos.
El Turbo S fue el segundo buque de la campaña logística del San Matías Pipeline. El primero había sido el Vigor OL, que arribó durante agosto con 3.487 tubos, también provenientes de India. Sumados ambos cargamentos, el puerto rionegrino ya recibió 6.827 caños destinados a la construcción del gasoducto.
Una vez finalizada la descarga del Turbo S, los 3.340 tubos fueron trasladados dentro del complejo portuario hacia las áreas preparadas para su almacenamiento. Para responder a esta nueva demanda logística se incorporaron 10 hectáreas adicionales a las playas de acopio existentes, destinadas a facilitar tanto el almacenamiento como el movimiento de equipos pesados y la circulación interna de los materiales.
Pero la próxima etapa comenzará fuera del puerto. Según informó el Gobierno de Río Negro, a fines de septiembre está previsto que comience el traslado progresivo de los tubos hacia los sectores próximos a la traza del San Matías Pipeline, donde quedarán posicionados para avanzar posteriormente con las tareas de colocación y soldadura.

El movimiento marítimo también continuará en pocas semanas. El tercer buque con materiales para el gasoducto tiene fecha prevista de arribo para el 2 de octubre, mientras que una cuarta embarcación está programada para el 10 de octubre. El esquema actualizado contempla un total de 12 buques para esta etapa de abastecimiento.
La secuencia confirma el cambio que Energía 360 viene siguiendo desde mediados de año en San Antonio Este. El puerto, históricamente vinculado principalmente con las exportaciones frutícolas de la región, está incorporando una nueva función como nodo logístico de las grandes obras energéticas que avanzan sobre la costa rionegrina.
La transformación comenzó a hacerse visible también con las operaciones vinculadas a Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), para cuyo tramo offshore se recibieron y almacenaron en San Antonio Este 721 caños destinados al ducto submarino que conectará Punta Colorada con las futuras monoboyas de exportación de petróleo.
Ahora, el San Matías Pipeline suma otra escala de movimiento. El gasoducto tendrá alrededor de 472 kilómetros de extensión, 36 pulgadas de diámetro y capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Vaca Muerta hacia el sistema de licuefacción que Southern Energy desarrollará sobre la costa rionegrina.
La inversión prevista para el ducto ronda los US$1.300 millones y el proyecto fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Además, San Matías Pipeline cerró recientemente un financiamiento sindicado por US$900 millones, equivalente a cerca del 70% de la inversión necesaria para ejecutar la infraestructura.
La construcción estará a cargo de la UTE integrada por SICIM y Víctor Contreras, mientras que el esquema forma parte del desarrollo de Southern Energy, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
Con los primeros 6.827 tubos ya ingresados, nuevos barcos confirmados para octubre y el comienzo del transporte terrestre previsto para fines de septiembre, el San Matías Pipeline empieza a dejar atrás la etapa exclusivamente logística para avanzar hacia el despliegue físico de una de las principales infraestructuras que necesitará el proyecto de GNL sobre la costa rionegrina.





