La petrolera presentará cinco proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El plan contempla la perforación de unos 2.200 pozos durante los próximos 26 años y una producción máxima estimada de 270.000 barriles diarios de petróleo no convencional.
YPF proyecta una nueva expansión de sus operaciones en Vaca Muerta con inversiones estimadas en US$ 44.000 millones, destinadas al desarrollo de cinco áreas petroleras ubicadas en el norte de la formación neuquina. La compañía prevé solicitar su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) durante las próximas semanas.
Los proyectos abarcan los bloques Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza, donde YPF mantiene una participación promedio cercana al 40% junto con otras compañías.
El programa contempla la perforación de aproximadamente 2.200 pozos horizontales a lo largo de 26 años, con una producción máxima conjunta proyectada de 270.000 barriles diarios de petróleo shale.
Los US$ 44.000 millones corresponden a una estimación de inversión de largo plazo y su ejecución dependerá del avance de los desarrollos. Las iniciativas todavía deberán completar el proceso de presentación y evaluación para acceder a los beneficios del RIGI.
Vaca Muerta impulsa el crecimiento de YPF
El anuncio se produce en un contexto de expansión de la producción no convencional de la petrolera. Durante el tercer trimestre de 2026, YPF alcanzó un promedio de 224.000 barriles diarios de petróleo shale, un crecimiento del 32% respecto del mismo período del año anterior.
La compañía informó que su producción reciente ronda los 245.000 barriles diarios y mantiene como objetivo alcanzar los 250.000 barriles por día hacia finales de este año.
Los resultados económicos también reflejaron el crecimiento de sus operaciones. Entre julio y septiembre, YPF registró un EBITDA ajustado de US$ 2.503 millones, un 84% superior al obtenido en igual trimestre de 2025 y el segundo resultado trimestral más alto de su historia.
Las inversiones ejecutadas durante ese período totalizaron US$ 1.287 millones, con un incremento interanual del 26%. De ese monto, el 70% se destinó a la actividad no convencional.
La petrolera también informó una utilidad neta cercana a los US$ 1.200 millones y un flujo de caja libre positivo de aproximadamente US$ 900 millones, mientras que su indicador de endeudamiento neto descendió a 0,8 veces, el menor nivel registrado en una década.
El crecimiento productivo y la infraestructura exportadora en Río Negro
La expansión de la producción en Vaca Muerta requiere incrementar la capacidad de transporte de petróleo hacia los mercados internacionales. En ese escenario, uno de los proyectos centrales es Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto que conecta Allen con la futura terminal exportadora de Punta Colorada, en Río Negro.
Al cierre de septiembre, el proyecto registraba un avance superior al 85%, con la puesta en marcha de las exportaciones prevista para el primer trimestre de 2027.
Durante la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, también planteó la necesidad de ampliar la capacidad de transporte de VMOS hasta un millón de barriles diarios hacia diciembre de 2027, en función de la demanda prevista por las compañías productoras.
Si bien todavía no se informó qué volumen de los nuevos desarrollos será transportado por este sistema, la ampliación de la producción en Vaca Muerta forma parte del escenario que impulsa las inversiones en infraestructura petrolera y exportadora.
Con los cinco proyectos que buscarán ingresar al RIGI, YPF apunta a sostener el crecimiento de su producción no convencional durante las próximas décadas, en paralelo con el desarrollo de nuevas instalaciones y la ampliación de la capacidad de evacuación del petróleo argentino.





