Horacio Marín anticipó que la petrolera trabaja con la compañía de Elon Musk para instalar infraestructura de carga rápida en rutas estratégicas del país. El primer esquema incluiría conexiones desde Buenos Aires hacia Mar del Plata, Mendoza, Rosario, Santa Fe y Córdoba.
YPF busca dar un paso más en su estrategia de modernización y empezar a posicionarse en el negocio de la movilidad eléctrica en Argentina. El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, confirmó que la petrolera trabaja junto a Tesla en el desarrollo de corredores eléctricos que permitan ampliar la infraestructura de carga rápida para vehículos eléctricos en el país.
La iniciativa forma parte de las conversaciones abiertas entre ambas compañías tras la visita de Marín a la Gigafactory de Tesla en Texas, donde YPF y la empresa estadounidense firmaron una carta de intención para explorar oportunidades conjuntas en carga rápida, almacenamiento energético e innovación tecnológica.
En una entrevista con Eduardo Feinmann por Radio Mitre, Marín explicó que el objetivo inicial es resolver una de las principales limitaciones que hoy enfrenta la electromovilidad en Argentina: la falta de infraestructura para realizar viajes de media y larga distancia.
“Hoy en Argentina no hay posibilidad de tener un auto eléctrico e ir de Buenos Aires a Mar del Plata o a Mendoza, salvo que tenga muchísima autonomía”, planteó el titular de YPF. En ese marco, señaló que la compañía viene trabajando con Tesla para avanzar en la construcción de corredores eléctricos.
Según detalló, la primera etapa del plan contempla los trayectos Buenos Aires–Mar del Plata, Buenos Aires–Mendoza, Buenos Aires–Rosario–Santa Fe y Buenos Aires–Rosario–Córdoba. En el caso de Mendoza, Marín destacó que la conexión también permitiría proyectar la continuidad hacia Chile.
El despliegue tendría como punto central a la red de estaciones de servicio de YPF. Allí se instalarían los supercargadores de Tesla, lo que permitiría aprovechar la capilaridad territorial de la petrolera y reconvertir parte de sus estaciones en nodos de abastecimiento multienergético.
La propuesta todavía se encuentra en etapa de desarrollo, pero Marín anticipó que la intención es comenzar este año con los primeros avances. “Vamos a ver si llegamos a que se generen este año”, sostuvo, en referencia al inicio de los corredores.
Para YPF, el acuerdo con Tesla representa una señal estratégica. La empresa, históricamente asociada al petróleo, el gas y los combustibles líquidos, empieza a mirar nuevos negocios vinculados a la transición energética, sin abandonar su rol central en la producción hidrocarburífera.
“YPF tiene más de 100 años y tiene que estar preparada para los próximos 100 años”, afirmó Marín. La frase resume el enfoque que la conducción de la compañía viene planteando: mantener el peso del negocio tradicional, especialmente con Vaca Muerta como eje de crecimiento, pero al mismo tiempo abrir conversaciones en sectores donde la demanda energética puede transformarse en las próximas décadas.
El vínculo con Tesla no se limitaría únicamente a los cargadores. Marín también mencionó la posibilidad de trabajar junto a YPF Luz en proyectos vinculados al almacenamiento energético y, eventualmente, data centers en Argentina. Sin embargo, en este punto fue prudente y aclaró que todavía no hay un negocio cerrado, sino conversaciones iniciales.
“Tuvimos muy buena relación con Michael Snyder, el número uno que maneja energía del grupo Tesla, que reporta directo a Elon Musk”, indicó. Según el CEO de YPF, ese canal de diálogo podría abrir nuevas oportunidades para integrar generación eléctrica, baterías, infraestructura digital y servicios energéticos.
La llegada de supercargadores a estaciones de YPF también podría modificar el modelo de negocio de las bocas de expendio. En un escenario de carga rápida, las estaciones dejan de ser solo puntos de venta de combustibles y pueden convertirse en espacios de permanencia, con servicios asociados a tienda, gastronomía, sanitarios, descanso y conectividad.
El desafío, sin embargo, no será únicamente comercial. La implementación de corredores eléctricos exigirá definir inversiones, ubicación de cargadores, potencia disponible, obras de conexión eléctrica, interoperabilidad, tiempos de carga, tarifas y mantenimiento de la infraestructura. También será clave saber si la red quedará abierta a vehículos de distintas marcas o si tendrá condiciones específicas de uso.
En Argentina, la adopción del vehículo eléctrico todavía es incipiente frente a otros mercados. Por eso, la disponibilidad de cargadores sobre rutas nacionales aparece como una condición necesaria para que la electromovilidad pueda salir del uso urbano limitado y proyectarse hacia viajes interurbanos.
La alianza con Tesla, si logra concretarse en infraestructura operativa, podría marcar un primer paso para ordenar ese desarrollo. Para YPF, además, significaría utilizar su red histórica de estaciones como plataforma para un nuevo negocio energético, en un contexto donde las compañías petroleras del mundo buscan adaptarse a los cambios tecnológicos sin resignar su peso en el abastecimiento.
Marín lo sintetizó con una mirada de largo plazo: el petróleo seguirá teniendo relevancia por mucho tiempo, pero la compañía también debe mirar hacia los próximos ciclos de la energía. En esa transición, YPF busca ocupar un lugar propio: desde Vaca Muerta y los combustibles tradicionales, pero también desde la electricidad, las baterías y la infraestructura para una movilidad que empieza a ganar espacio en el debate energético global.
Link a la entrevista: https://surl.ejes.com/jowY6m1s7i





