La compañía concretó la adquisición de participaciones no operadas en Bandurria Sur y Bajo del Toro por US$ 712 millones. La operación le permite ampliar su presencia en dos bloques con producción y desarrollo en la Cuenca Neuquina.
Vista Energy concretó el cierre de la compra de activos de Equinor en Vaca Muerta y dio otro paso en su estrategia de crecimiento dentro del shale oil argentino. La compañía informó oficialmente que completó la adquisición de una participación no operada del 25,1% en Bandurria Sur y del 35% en Bajo del Toro, dos bloques ubicados en la Cuenca Neuquina y operados por YPF.
La operación fue cerrada el 7 de mayo de 2026 y tiene un valor de compra de US$ 712 millones. Según el comunicado de Vista, el monto está compuesto por un pago en efectivo al cierre de US$ 387 millones, la entrega de 6.223.220 ADS representativos de acciones serie A de la compañía y un pago adicional de US$ 131 millones vinculado a ajustes habituales por efectivo, deuda, capital de trabajo, contribuciones y otros conceptos propios de este tipo de transacciones.
La adquisición confirma la decisión de Vista de seguir aumentando su exposición a activos de petróleo no convencional de alta productividad. Para la empresa fundada y conducida por Miguel Galuccio, el movimiento no implica asumir la operación directa de los bloques, sino sumar participación económica en áreas que ya forman parte del corazón productivo de Vaca Muerta.
Bandurria Sur es el activo más relevante dentro del paquete adquirido. Al 31 de marzo de 2026, el bloque contaba con 210 pozos en producción. Durante el primer trimestre del año produjo 82.300 barriles equivalentes de petróleo por día al 100% de participación, lo que representa 20.700 barriles equivalentes diarios correspondientes a la participación de Vista. De ese volumen, 15.900 barriles diarios fueron petróleo.
Bajo del Toro, en tanto, aparece como un bloque en una etapa menos madura, pero con potencial de desarrollo. Al cierre del primer trimestre de 2026 tenía 23 pozos en producción y registró una producción de 5.400 barriles equivalentes diarios al 100% de participación. Para Vista, eso representa 1.900 barriles equivalentes diarios, de los cuales 1.800 barriles diarios correspondieron a petróleo.
La compañía comenzó a consolidar los resultados de los bloques adquiridos en sus estados financieros a partir del 1 de mayo de 2026. Ese dato es clave porque el impacto de la operación empezará a reflejarse en los números de Vista desde el segundo trimestre del año, tanto en producción como en resultados económicos.
Desde el lado de Equinor, la operación forma parte de una decisión de reorganización de su portafolio internacional. La petrolera noruega informó que vendió su posición onshore en Argentina, aunque aclaró que sus áreas offshore en el país no están alcanzadas por esta transacción. También indicó que el acuerdo fue cerrado luego de recibir las aprobaciones necesarias.
Equinor había ingresado a Vaca Muerta en 2017 mediante un acuerdo de exploración conjunta con YPF en Bajo del Toro y luego amplió su presencia en 2020 con la incorporación de Bandurria Sur. Con esta venta, la compañía monetiza activos en tierra y mantiene abierta su exposición al offshore argentino.
Para Vista, la compra encaja con una estrategia muy clara: concentrar capital en activos de shale oil, ampliar inventario de producción y fortalecer su escala dentro de la Cuenca Neuquina. En su sitio oficial, la empresa informa que al cierre del primer trimestre de 2026 contaba con una producción total de 134.700 barriles equivalentes por día, reservas probadas por 588 millones de barriles equivalentes al cierre de 2025 y alrededor de 229.000 acres netos en Vaca Muerta.
La operación también se lee en un momento de fuerte competencia por los mejores activos no convencionales. Las empresas con capacidad financiera buscan sumar participación en bloques con producción, infraestructura y potencial de crecimiento, en un contexto donde la evacuación de crudo, la exportación y la eficiencia operativa son cada vez más determinantes para capturar valor.
En el caso de Bandurria Sur y Bajo del Toro, Vista no se convierte en operadora, pero sí aumenta su exposición a dos áreas bajo conducción de YPF. Eso le permite sumar producción y reservas sin asumir por completo la gestión operativa diaria, aunque con participación directa en los resultados económicos de los bloques.
El cierre de la compra también marca la salida de Equinor del negocio onshore argentino. La compañía noruega comunicó que la decisión le permite capturar valor de dos activos desarrollados en los últimos años y reforzar su flexibilidad financiera para concentrarse en mercados internacionales considerados prioritarios.
Para el mercado energético argentino, la operación confirma una tendencia: Vaca Muerta sigue ordenando decisiones de portafolio, compras, ventas y reasignación de capital entre grandes compañías. Algunos jugadores reducen exposición, otros concentran apuestas y las empresas con foco en petróleo no convencional buscan ganar escala.
Vista queda mejor posicionada en ese tablero. Con la incorporación de participaciones en Bandurria Sur y Bajo del Toro, la compañía suma producción, petróleo y presencia en activos estratégicos, en línea con una estrategia que apunta a sostener crecimiento, eficiencia y mayor peso exportador desde la Cuenca Neuquina.
La compra de los activos de Equinor no cambia solamente el mapa accionario de dos bloques. También refuerza el perfil de Vista como una de las compañías que más agresivamente está apostando por el shale oil argentino, con una cartera cada vez más concentrada en Vaca Muerta y con mayor capacidad para capturar el crecimiento de la producción no convencional durante los próximos años.





