La construcción del tramo submarino de Vaca Muerta Oil Sur entró en una nueva fase frente a la costa rionegrina. A bordo del buque factoría Seminole comenzaron los trabajos de soldadura de la cañería que conformará los aproximadamente 7 kilómetros de ducto entre la Terminal Punta Colorada y el sistema de carga de petróleo ubicado mar adentro. Río Negro fiscaliza el proceso constructivo y ambiental.
El frente marítimo de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) sigue ganando protagonismo en la costa rionegrina. Mientras avanza la construcción de la terminal de exportación en Punta Colorada, ya se encuentra en marcha uno de los trabajos más delicados del sistema offshore: la soldadura de los caños que conformarán el ducto submarino por donde circulará el petróleo hasta las futuras monoboyas.
Las tareas se desarrollan a bordo del Seminole, el buque factoría especialmente movilizado para ensamblar la cañería y avanzar posteriormente con su instalación sobre el lecho marino.
Inspectores de la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro realizaron una fiscalización directamente sobre la embarcación, con apoyo de Prefectura Naval Argentina, para controlar tanto la calidad de las uniones como el cumplimiento de las exigencias ambientales previstas para esta etapa del proyecto.
La inspección provincial incluyó la revisión de los procedimientos utilizados para las soldaduras, las habilitaciones y calificaciones del personal, la trazabilidad de cada unión y los ensayos destinados a verificar la integridad de la cañería.
Se trata de un proceso crítico: una vez instalado, el ducto permanecerá en el fondo del mar y será el vínculo entre la terminal terrestre de Punta Colorada y las instalaciones de carga offshore.
De los caños almacenados en San Antonio Este a la soldadura en el mar
Energía 360 viene siguiendo el desarrollo de esta etapa desde el arribo de los materiales destinados al ducto submarino.
En junio comenzaron a descargarse en el Puerto de San Antonio Este 721 tubos de acero de 38 pulgadas, fabricados para conformar el tramo marítimo. Una parte mayoritaria cuenta además con revestimiento de hormigón, destinado a aumentar el peso de la tubería y garantizar estabilidad y protección una vez depositada sobre el fondo marino.
Posteriormente se incorporó al operativo la plataforma modular autoelevable Combifloat C7, instalada frente a Punta Colorada para brindar soporte a las tareas offshore. Energía 360 informó entonces que esa estructura sería una de las piezas necesarias para avanzar con el montaje del sistema submarino.
El siguiente movimiento fue la llegada del Seminole, que asumió la tarea de preparar, alinear y soldar progresivamente los tubos antes de su instalación definitiva.
Ahora esa etapa ya pasó de la preparación a la ejecución: las soldaduras del ducto están en marcha.
Qué controles realiza Río Negro
La participación provincial no se limita al seguimiento visual de la obra.

Los técnicos verifican procedimientos de soldadura, registros de cada unión, calificación de los soldadores y los diferentes ensayos que permiten detectar eventuales defectos antes de que la cañería sea instalada.
Después de esta fase deberán realizarse otros controles sobre el ducto, entre ellos pruebas hidráulicas, tareas de limpieza e inspección interna y la protección de las uniones mediante sistemas específicos de revestimiento.
También se fiscaliza la cobertura de hormigón utilizada en los tubos y las condiciones necesarias para el posterior tendido de la línea sobre el lecho marino.
En paralelo, el área ambiental controla la gestión de residuos, las condiciones operativas de las embarcaciones, los protocolos de prevención y contingencia y las medidas destinadas a minimizar el impacto sobre la fauna marina.
Los últimos 7 kilómetros antes del buque petrolero
El ducto submarino tendrá aproximadamente 7 kilómetros de extensión y será una pieza indispensable para completar el circuito exportador.
El petróleo producido en Vaca Muerta llegará a Río Negro a través del oleoducto de VMOS hasta la Terminal Punta Colorada. Desde allí será almacenado en los grandes tanques que se construyen en Sierra Grande.
Luego comenzará el último recorrido antes de la exportación: el crudo saldrá desde la terminal hacia el mar mediante el ducto offshore y llegará hasta las dos monoboyas.
Esas estructuras funcionarán como puntos de amarre y transferencia hacia los grandes buques petroleros.
Las dos monoboyas previstas para VMOS pesan aproximadamente 272 toneladas cada una y tienen 15,3 metros de diámetro. Su arribo a Río Negro está previsto para fines de octubre.
De esta manera, el sistema combinará tres grandes componentes: el oleoducto terrestre, la terminal de almacenamiento en Punta Colorada y la infraestructura offshore necesaria para cargar petróleo directamente en buques de exportación.
VMOS traslada su desafío constructivo hacia el mar
El avance marítimo llega después de que VMOS completara una parte sustancial de su infraestructura terrestre.
Como informó Energía 360, Techint y SACDE finalizaron en agosto las tareas de construcción y precomisionado correspondientes al oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, cerrando aproximadamente 15 meses de trabajos sobre la traza rionegrina.
Con esa fase prácticamente concluida, una parte creciente del desafío se concentra ahora sobre la costa y el Golfo San Matías.
El inicio de las soldaduras a bordo del Seminole marca justamente ese cambio de etapa.
VMOS ya no solo tiene los tubos, las embarcaciones y las estructuras necesarias movilizadas en Río Negro: el ducto que llevará el petróleo desde Punta Colorada hasta las monoboyas comenzó efectivamente a construirse mar adentro.
Cada soldadura que complete el Seminole acercará al proyecto a cerrar el circuito que permitirá que el petróleo de Vaca Muerta llegue por oleoducto hasta la costa rionegrina y, desde allí, pueda ser cargado directamente en grandes buques con destino a los mercados internacionales.






