La petrolera nacional avanza con los preparativos para retomar la exploración no convencional en Santa Cruz antes de fin de año. Los trabajos forman parte de una campaña de tres pozos que busca obtener nueva información sobre una formación considerada como una de las mayores apuestas shale de la Argentina después de Vaca Muerta.
YPF se prepara para volver a perforar en Palermo Aike, la formación no convencional de la Cuenca Austral que concentra buena parte de las expectativas de Santa Cruz para ampliar su horizonte hidrocarburífero.
La nueva etapa exploratoria comenzaría entre noviembre y diciembre de 2026, de acuerdo con lo informado luego de una reunión mantenida entre autoridades de la compañía y representantes del Sindicato del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz.
El encuentro reunió al secretario general del gremio, Rafael Güenchenen, y al vicepresidente de Asuntos Públicos de YPF, Lisandro Deleonardis. Allí se analizaron aspectos laborales y operativos necesarios para avanzar con una campaña que Santa Cruz considera estratégica para definir el verdadero potencial productivo de Palermo Aike.
La fecha representa un nuevo paso dentro de un programa exploratorio que viene desarrollándose desde hace más de un año y que contempla tres nuevos pozos en los permisos La Azucena y Campamento Este, dentro de la Cuenca Austral.
El Gobierno de Santa Cruz informó previamente que YPF comprometió alrededor de US$ 200 millones para esas tres perforaciones exploratorias. La primera de las locaciones ya había sido terminada durante el primer trimestre de este año y la segunda se encontraba en ejecución.
Una nueva prueba para Palermo Aike
El objetivo de esta campaña no es todavía ingresar en una fase de desarrollo masivo, sino continuar reduciendo la incertidumbre geológica y productiva.
Cada nuevo pozo permitirá obtener información sobre la roca, presiones, temperaturas, productividad y comportamiento frente a la estimulación hidráulica. Esos datos serán determinantes para establecer si Palermo Aike puede avanzar hacia un modelo de desarrollo comercial a mayor escala.
Los trabajos anteriores ya dejaron aprendizajes técnicos importantes.
Durante 2025, YPF informó a las autoridades santacruceñas que las nuevas perforaciones incorporarían cambios respecto de la experiencia obtenida en el pozo MAYPA X-1, desarrollado inicialmente junto a CGC. Entre ellos aparecía la necesidad de utilizar nuevas herramientas capaces de soportar temperaturas superiores a los 160 grados centígrados, una de las particularidades que presenta la formación.
La compañía también había realizado campañas de sísmica 2D y 3D para mejorar el conocimiento del subsuelo y definir las ubicaciones de los próximos objetivos exploratorios.
El antecedente de YPF y CGC
Palermo Aike ingresó de lleno en el radar del shale argentino cuando YPF y CGC avanzaron sobre el primer pozo exploratorio no convencional con objetivo específico en esa formación.
YPF estima que Palermo Aike podría contener recursos del orden de 10.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, aunque se trata de recursos estimados y todavía será necesario avanzar significativamente en exploración para determinar cuánto de ese volumen puede ser técnicamente recuperable y económicamente explotable.
Por sus características geológicas, la compañía ha señalado a Palermo Aike como una de las formaciones argentinas con mayores similitudes con Vaca Muerta.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental: mientras Vaca Muerta lleva años de aprendizaje, industrialización y desarrollo masivo, Palermo Aike continúa atravesando una etapa exploratoria.
Precisamente por eso, los próximos pozos serán relevantes. El objetivo no será solamente encontrar hidrocarburos, sino determinar si la roca puede responder de manera repetible y a costos que permitan pensar en una explotación comercial.
Tres pozos que pueden definir el próximo paso
La campaña comprometida por YPF contempla tres perforaciones en La Azucena y Campamento Este. Durante 2025 comenzaron los movimientos de suelo y la construcción de accesos y locaciones, trabajos que también involucraron contratación de trabajadores y proveedores santacruceños.
En marzo de 2026, el gobernador Claudio Vidal había anticipado que solamente el primer pozo podía demandar una inversión del orden de US$ 75 millones a US$ 80 millones, reflejo de la complejidad y profundidad de la exploración que se desarrolla en esta formación.
Ahora, la expectativa está puesta en que el equipo pueda comenzar nuevamente a perforar hacia finales del año.
La agenda también tiene un componente laboral y productivo. El sindicato petrolero de Santa Cruz planteó ante YPF la necesidad de asegurar que el desarrollo involucre trabajadores, empresas de servicios y proveedores provinciales, con el objetivo de que una eventual expansión de Palermo Aike tenga impacto directo sobre la economía local.
Santa Cruz busca construir su propio desarrollo no convencional
Para Santa Cruz, Palermo Aike representa mucho más que una campaña exploratoria.
La provincia atraviesa desde hace años el desafío de sostener la actividad en campos convencionales maduros y, al mismo tiempo, encontrar nuevos motores capaces de recuperar inversiones, producción y empleo.
En ese escenario, el shale de la Cuenca Austral aparece como una de las principales apuestas de largo plazo.
El desafío será comprobar que las características geológicas identificadas puedan traducirse en productividad, repetibilidad y costos competitivos, tres condiciones indispensables para transformar un recurso potencial en reservas y posteriormente en producción comercial.
Por eso, la vuelta de YPF a la perforación entre noviembre y diciembre será seguida de cerca por toda la industria.
Palermo Aike todavía está lejos de alcanzar la escala de Vaca Muerta. Pero cada nuevo pozo permite responder una pregunta fundamental para el futuro energético de Santa Cruz: si debajo de la Cuenca Austral existe otro desarrollo no convencional capaz de convertirse en un nuevo polo de producción para la Argentina.





