El Gobierno provincial modificó su sistema presupuestario para identificar y administrar los ingresos comprometidos por dos de las grandes inversiones vinculadas con Vaca Muerta. La medida alcanza a Argentina LNG y al oleoducto Duplicar Norte, cuyo convenio contempla un aporte de US$4,64 millones para las rutas 22 y 151. El desarrollo exportador comienza a tener una traducción concreta en las finanzas rionegrinas, aunque todavía resta establecer cuándo ingresarán efectivamente los recursos.
Río Negro continúa adaptando su estructura económica y administrativa al crecimiento de las inversiones energéticas. Esta vez, la novedad no está relacionada con el avance de un gasoducto, la construcción de un oleoducto o la llegada de nuevos equipos a la costa rionegrina, sino con un aspecto que comienza a adquirir mayor relevancia: cómo ingresarán a las cuentas provinciales los recursos económicos comprometidos por las compañías que desarrollan esos proyectos.
A través del Decreto 953/2026, firmado el 14 de octubre y publicado en el Boletín Oficial N.º 6536 del 22 de octubre, el Gobierno provincial modificó su Manual de Clasificadores Presupuestarios para incorporar categorías específicas destinadas a registrar los aportes de Argentina LNG, el proyecto exportador impulsado por YPF, y de Oleoductos del Valle (Oldelval), responsable de Duplicar Norte.
La decisión representa un avance administrativo que permite identificar por separado los ingresos provenientes de ambos acuerdos, así como los remanentes que pudieran quedar disponibles para ejercicios posteriores.
Aunque se trata de una modificación técnica, detrás de ella aparece una cuestión relevante para el futuro económico provincial: los grandes desarrollos energéticos no solamente prometen empleo, proveedores e infraestructura, sino también compromisos financieros directos con Río Negro.
Dos proyectos, distintos aportes y un mismo desafío
El decreto incorpora cuatro nuevos códigos presupuestarios. Dos corresponden a los ingresos comprometidos por las compañías y los restantes permiten identificar sus remanentes.
En el caso de Argentina LNG, la nueva clasificación corresponde a la Contribución por Aporte Comunitario establecida en el acuerdo entre la Provincia, Argentina LNG S.A.U. e YPF, ratificado mediante la Ley 5848.
Ese entendimiento forma parte de las condiciones que Río Negro acordó para el desarrollo del proyecto exportador de gas natural licuado, que contempla infraestructura terrestre y unidades flotantes de licuefacción frente a la costa rionegrina.
Como informó oportunamente Energía 360, el acuerdo prevé un primer aporte comunitario de US$25 millones asociado a la decisión final de inversión (FID). Posteriormente, desde el inicio de la operación comercial, contempla contribuciones comunitarias de US$24 millones anuales, además de cánones y tasas provinciales estimados en US$10 millones por año.
Se trata de obligaciones previstas para diferentes etapas de ejecución y funcionamiento del proyecto. Por lo tanto, no deben interpretarse como ingresos ya percibidos por la Provincia.
La creación de una clasificación presupuestaria específica permitirá individualizar esos recursos dentro de la administración financiera provincial cuando corresponda registrarlos.
En paralelo, el Decreto 953/2026 incorpora el Aporte al Desarrollo Territorial correspondiente al acuerdo con Oldelval por Duplicar Norte, ratificado por la Ley 5895.
A diferencia de Argentina LNG, este convenio contempla un desembolso extraordinario definido y con un destino previamente anunciado.
Los US$4,64 millones de Oldelval y las rutas 22 y 151
El acuerdo entre Río Negro y Oldelval establece un aporte único de US$4,64 millones, equivalente al 2% de la inversión correspondiente al tramo de Duplicar Norte que se ejecutará dentro del territorio provincial.
Ese dinero tiene un destino concreto: financiar las primeras intervenciones de reparación y mantenimiento sobre las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores fundamentales para la conectividad del Alto Valle y la actividad productiva regional.
El gobernador Alberto Weretilneck anunció oportunamente que los fondos, estimados entonces en unos $7.000 millones, serían destinados íntegramente a esas obras, con la intención de iniciar las primeras intervenciones durante noviembre.
La Legislatura ratificó el acuerdo el 24 de septiembre, con 37 votos positivos y siete negativos.
La novedad publicada ahora en el Boletín Oficial no modifica el monto comprometido ni su destino, información que Energía 360 ya había dado a conocer. Lo que incorpora es el mecanismo presupuestario específico para identificar ese ingreso dentro de las cuentas provinciales.
Es un paso necesario para ordenar su registración, aunque no constituye por sí mismo una confirmación del pago.
El convenio también contempla una tasa anual de control y fiscalización de US$200.000, independiente del aporte extraordinario, destinada al seguimiento provincial del proyecto.
Del crecimiento de Vaca Muerta a los recursos provinciales
La modificación presupuestaria permite observar otra dimensión del proceso de transformación energética que atraviesa Río Negro.
Hasta ahora, buena parte de la atención estuvo concentrada en las inversiones anunciadas, la ejecución de obras y la capacidad de transporte y exportación que tendrá la nueva infraestructura.
Sin embargo, el desarrollo de estos proyectos también plantea interrogantes sobre los ingresos que generarán para el Estado y la manera en que esos recursos se traducirán en mejoras para las comunidades.
En Duplicar Norte, la vinculación aparece claramente definida: el aporte extraordinario será utilizado para intervenir corredores viales estratégicos.
En Argentina LNG, el esquema contempla contribuciones económicas de mayor duración, asociadas a distintas etapas del proyecto, cuyos desembolsos dependerán del cumplimiento de las condiciones previstas en el convenio.
Son mecanismos distintos, pero ambos forman parte de la estrategia provincial de vincular las nuevas inversiones energéticas con recursos destinados al desarrollo territorial.
Río Negro comienza así a estructurar no solamente su participación como territorio receptor de inversiones y salida exportadora de los hidrocarburos de Vaca Muerta, sino también el tratamiento presupuestario de los beneficios económicos directos derivados de los acuerdos alcanzados.
La pregunta que sigue: ¿cuándo ingresará el dinero y cómo se ejecutará?
La creación de estas partidas abre una nueva etapa de seguimiento sobre los compromisos asumidos por las compañías.
En el caso de Oldelval, será importante establecer la fecha del desembolso y su posterior aplicación a las intervenciones previstas sobre las rutas 22 y 151.
Para Argentina LNG, el seguimiento deberá concentrarse en los hitos contractuales que habilitarán las distintas contribuciones, especialmente la decisión final de inversión y el futuro inicio de la operación comercial.
También será necesario conocer cómo se reflejarán esos recursos en los informes de ejecución presupuestaria y qué mecanismos permitirán verificar su utilización.
Porque incorporar ingresos al sistema contable no significa que el dinero ya esté disponible, del mismo modo que anunciar una obra no equivale a haberla ejecutado.
El Decreto 953/2026 constituye un avance en la identificación presupuestaria de los aportes comprometidos por dos grandes proyectos energéticos. Pero el impacto definitivo se conocerá cuando esos fondos ingresen efectivamente y puedan seguirse hasta su destino.
Río Negro avanza hacia una nueva etapa como plataforma energética y exportadora de Vaca Muerta. En ese camino, la administración de los ingresos asociados a las inversiones será tan importante como el desarrollo de las obras.
El verdadero desafío será transformar los compromisos económicos de la industria en recursos verificables y, finalmente, en infraestructura y beneficios concretos para los rionegrinos.





